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viernes, 12 de octubre de 2018

Ciudadanía digital: propuesta para su formación


En estos tiempos de definición y de cambio, no puede soslayarse la importancia de los medios digitales, pues “gracias a las benditas redes sociales” citadas así por nuestro próximo presidente, los mexicanos tuvimos un rol más protagónico en las campañas políticas, nos apoyamos ante la siniestralidad del terremoto del 19 de septiembre y hemos demostrado que si unimos nuestras voces, podemos generar desde la nube de la web, vientos de cambio.

La convergencia de espacios virtuales y presenciales precisa que el Sistema Educativo Nacional genere políticas educativas en las que la formación ciudadana considere estos espacios.

En este sentido, no es solamente dotar de infraestructura y dispositivos a los estudiantes y profesores, o garantizar la conectividad en los centros escolares. Aunque se ha dado énfasis en este último sexenio a estos aspectos, no han redundado en una alfabetización digital para una formación integral, sino que contradictoriamente, han acentuado aún más la brecha entre el manejo de la tecnología y el uso responsable de ella ante una sociedad eminentemente conectada.

Por lo anterior, la propuesta que se presenta tiene connotaciones curriculares y metodológicas enfocadas a lograr una formación ciudadana en la que convergen tanto los espacios virtuales como los espacios presenciales, pues en ambos, las personas vivimos, convivimos, realizamos actividades profesionales, comerciales, laborales, sociales y de entretenimiento.



Fuente: https://www.oei.es/historico/divulgacioncientifica/?La-necesidad-de-impartir-ciudadania-digital-a-nuestros-estudiantes

En primer lugar, se propone impulsar una estrategia participativa que mejore las condiciones de infraestructura y conectividad en las escuelas de las diversas zonas del país. Datos obtenidos del año 2013 del Censo Educativo levantado por INEGI revelan que aún falta mucho por hacer en estos rubros ya que en aquel tiempo solo un 54% de las escuelas contaba con conectividad a Internet sin precisar la velocidad o calidad de la misma.   A cinco años de distancia, programas como México Conectado, o el programa Aprende 2.0 siguen siendo un reto de funcionalidad, en zonas donde se carece hasta de energía eléctrica. Se sugiere levantar un censo que denote la realidad actual en la conectividad y el acceso a la información en los centros escolares de diversos niveles educativos de instituciones públicas.

En segundo lugar, es importante la participación de las Universidades Públicas y Centros de Investigación en Educación e Innovación Tecnológica que ya cuentan con la experiencia de formación digital, que coaligados promuevan la integración de la ciudadanía digital al currículo nacional en los diferentes niveles de la educación básica y superior. La actual estrategia digital nacional, no ha tenido un impacto curricular trascendente, pues ha visualizado a las Tecnologías de la Información y la Comunicación como meros instrumentos de apoyo. Se precisa el reconocimiento de las Tecnologías de Aprendizaje y Conocimiento y de las Tecnologías de Empoderamiento y Participación, como aspectos clave que favorezcan a una trascendencia del manejo hacia el uso. De esta manera,  los generadores de políticas educativas, los Rectores y los directivos de las diferentes instancias educativas tendrían que considerar que en los contextos de las sociedades de la información, el conocimiento y el aprendizaje, las tecnologías educativas también son espacios de formación, por lo tanto requieren ser incluidas en el currículo a través de elementos tecnopedagógicos y tecnodidácticos flexibles y recursivos que favorezcan su aplicación en la diversidad de situaciones y contextos.

En tercer lugar, se precisa de una construcción metodológica para definir un perfil del ciudadano digital en México. No basta con solo establecer policías cibernéticas, mejor formemos a nuestros mexicanos para evitar ser víctimas o victimarios en delitos cibernéticos y aprovechar la web para un ejercicio ciudadano democratizador.

En este sentido, la ciudadanía digital se relaciona con una e-conciencia, es decir la vinculación y el conocimiento que tenemos las personas de las diferentes dimensiones y ámbitos de comunicación y convivencia humana a través de la web.  En este ejercicio se presentan algunas habilidades que podrían integrarse transversalmente al currículo nacional y que pueden ser desarrolladas a lo largo de la vida, estas son:

La gestión de la información: seguridad, confiabilidad, búsqueda, selección, evaluación
y difusión de la información.
La netiqueta.
El Perfil y privacidad del usuario.
El uso de Internet para el aprendizaje formal, informal, el autoaprendizaje y el
aprendizaje a lo largo de la vida.
La generación y  curación de contenidos.
El respeto a los derechos de autor, la detección del plagio y la piratería en la red.
El activismo social y político en Internet.
La responsabilidad en la publicación y descarga de contenidos.
La tolerancia en la red.
El Comercio electrónico.
La inclusión digital en los grupos socialmente vulnerables.

En cuarto lugar, la formación, la capacitación y la actualización para el ejercicio de la ciudadanía digital debe comenzar por los padres de familia, directivos, supervisores escolares, profesores, orientadores educativos y estar contemplada dentro de diversos programas nacionales, federales y estatales.
En la web, diversas instancias gubernamentales y paraestatales y no solamente la Secretaría de Educación Pública deben participar para garantizar desde el Gobierno el respeto a la privacidad y los derechos digitales de las y los ciudadanos mexicanos. En este sentido, estamos en contra de todo acto de espionaje o acallamiento de la libertad de expresión y crítica en redes sociales que denuncie los actos de corrupción e impunidad de funcionarios públicos.  No se trata de amordazar a los ciudadanos digitales sino de formarlos.
México como un país democrático no puede restarle importancia a la formación de la ciudadanía digital, pues conlleva no solo a garantizar el derecho a la información sino también a desarrollar habilidades que inciden en la verificación de fuentes y noticias confiables, en movimientos sociales y en la protección de su persona y dignidad humana en el complejo mundo de la web.